La poeta y pintora Begoña Hernández Batista publica «Cartas que me escribo», un poemario premonitorio dedicado a la memoria de su hijo Francisco

El volumen se presentará el 23 de abril en el Casino Unión y Progreso, de Arafo en Tenerife

En el acto intervendrán, junto a la autora, la escritora Felicidad Batista Fariña y la editora y prologuista Elena Morales 
 
Este homenaje contará también con algunas intervenciones musicales del Grupo Telúrica

Escritura entre las Nubes acaba de publicar Cartas que me escribo, el segundo libro en solitario de la poeta y pintora Begoña Hernández Batista. Se trata de una obra premonitoria que la autora ha querido dedicar a la memoria de su hijo Francisco. El libro ꟷque incluye cincuenta y cinco poemas y veintinueve ilustraciones de acuarelas a colorꟷ se presentará el miércoles 23 de abril, Día del Libro, a las 19:00 horas, en el Casino Unión y Progreso de Arafo (calle José Antonio, 18), en Tenerife. En el acto intervendrán, junto a la autora, la escritora Felicidad Batista Fariña y la editora y prologuista Elena Morales. Asimismo, este homenaje contará con algunas intervenciones musicales del Grupo Telúrica, con Federica Farace (voz, baile y dramaturgia), Rubén Díaz (guitarras), Antonio Lorenzo (violín) y el artista invitado Segismundo Rodríguez (timple).

Según la prologuista y editora de la obra, Elena Morales «Estas Cartas que me escribo están colmadas de versos que se rinden a la aceptación de la ausencia y el dolor del alma, al tiempo que convierten estos sentimientos en belleza, casi siempre gracias a la conexión, analogía o simbiosis con la naturaleza: el volandero “que atrás deja el nido”, las rosas nuevas, o el rosal que “no me contó / que se estaba muriendo”».

Asimismo, según la editora, «Pasado, presente y futuro se unen en estos poemas de un modo tan evidente que anulan por completo la existencia del tiempo. No importa cómo fueron concebidos, cómo volaron de su mente al papel. Importa su facultad de permanencia; la universalidad que anida en ellos; su capacidad de consuelo; la fuerza vital que insuflan; su inmanencia poética, su aliento».
 
El libro incluye poemas con títulos singulares y cercanos como «Hay un pájaro azul», «Las vueltas del tiempo», «La luna menguante» o «Subí a la azotea», textos salpicados de bellas ilustraciones de pájaros, patios, árboles, ojos, rosas y otras flores, cartas y nidos, esbozados con un estilo figurativo realista y onírico con aguadas y pinceladas tenues y precisas que evidencian su dominio de la técnica de la acuarela.

La contraportada del volumen muestra un fragmento del poema titulado «Un segundo sólo», que ha resultado ser un presagio revelador, casi una extraña y desgraciada profecía: «Qué nos queda /sino la calma que precede/ a las tormentas/ e ir a resguardar el alma/ al abrigo de un buen puerto / y sentarnos a esperar como /clarea el alba otra mañana más /igual que siempre/ y mientras siempre / mi corazón contigo».
 

 
Begoña Hernández Batista

Nace en Los Silos (Tenerife), donde transcurre su infancia hasta los seis años; es entonces cuando se traslada a Arafo, lugar de procedencia familiar. Estudia Bellas Artes en la Facultad de La Laguna. Se traslada a Madrid en 1983 y allí completa su formación. En el año 2000 regresa a las islas; fija su residencia en Lanzarote.

En 2022 publica, en Escritura entre las Nubes, El tiempo en los bolsillos, su primer poemario en solitario. Cartas que me escribo es una obra premonitoria que la autora ha querido dedicar a la memoria de su hijo Francisco.